El mercado del gas guarda ciertas similitudes con el de la luz. Aquí también encontramos una dualidad entre el mercado libre y el mercado regulado, pero además contamos con una doble vía para obtener el suministro de gas: el gas natural, y el gas butano. Y dentro de ambos hay precios libres y un precio regulado por el Gobierno.

Para más parecidos, también somos el segundo país de la Unión Europea con el gas natural más caro (enlace al diario LaOpinionDeZamora.com), sólo por detrás de Suecia. 

Y otra de las similitudes con el mercado de la luz está en la complejidad de las facturas de gas natural. Puedes consultar internet para aclararte las dudas pero para no desviarte constantemente a páginas externas centraremos la atención en tres aspectos:

Peaje de acceso: es un dato que no fijamos nosotros sino que depende de nuestro consumo anual de gas medido en kWh, pudiendo ser uno de estos cuatro: 

  • 3.1, si consumes menos de 5.000 kWh/año.
  • 3.2, si el consumo va desde 5.000 hasta 50.000 kWh/año.
  • 3.3, para consumos desde 50.000 hasta 100.000 kWh/año.
  • 3.4, para consumos por encima de los 100.000 kWh/año.

Cuando termina el año se revisa el peaje de acceso, pudiendo pasar de un peaje a otro dependiendo de qué consumo anual hayamos tenido.

Término fijo mensual: es una cantidad que se factura de manera fija todos los meses por el hecho de disponer de gas natural. A mayor peaje de acceso, mayor será la cuantía que te van a facturar por este concepto.

Consumo facturado: aquí pagas por el gas natural consumido, medido en kWh. A mayor peaje de acceso, más barato suele volverse el coste del kWh.

Sabiendo lo anterior, conoce las opciones que existen en el mercado del gas para ahorrar dinero en este suministro: 

Índice de contenidos

Como ahorrar en la factura del gas

Como hemos podido ver, en el mercado del gas tenemos la opción de un mercado regulado frente al mercado libre del gas natural, mientras que además coexiste una idéntica dualidad de mercado libre y regulado respecto al gas butano. 

Pero antes de que la emoción empiece a embargarte voy a darte la mala noticia: las posibilidades de ahorrar en el gas no son ni de lejos tan amplias como ocurre con la factura de la luz. 

En el caso del gas, no existe ningún tipo de Bono Social, ni tampoco tarifas con discriminación horaria ni nada por el estilo. 

Pese a ello, puede que en tu caso haya un amplio margen de maniobra, dada la disparidad de opciones y de precios que existen en el mercado del gas natural. Así que coge tu última factura, ten a mano tus datos de consumo anual en kWh y tarifa de acceso, y ¡vamos allá!

El mercado regulado no siempre es la mejor opción

En el gas natural también existe un mercado regulado, donde nos encontramos con “sólo” cuatro empresas como son Endesa, Iberdrola, EDP o Naturgy, si bien mediante sus denominaciones para el mercado regulado (Energía XXI, Curenergía, Baser y Comercializadora Regulada).

De igual forma, el precio aplicable en el mercado regulado es establecido por el Gobierno, denominado Tarifa de Último Recurso (TUR). 

Pero a diferencia de lo que ocurre con el PVPC de la luz, el TUR se revisa trimestralmente y se publica en el Boletín Oficial del Estado en los meses de enero, abril, julio y octubre.

En la última revisión (primer trimestre del año 2020), los precios establecidos para las dos tarifas reguladas son los siguientes, dependiendo del peaje de acceso que tuvieras:

Peaje acceso Límite de consumo Tramo fijo Tramo variable
3.1 Menos de 5.000 kWh/año 4,26 €/mes 0,04962444 €/kWh
3.2 De 5.000 a 50.000 kWh/año 8,35 €/mes 0,04275044 €/kWh

Precios de la Tarifa Último Recurso para el primer trimestre del año 2020

Como se puede ver, el TUR no puede solicitarse si el consumo anual de gas es superior a los 50.000 kWh. 

Una ventaja de pasarte al mercado regulado es que en éste no hay servicios de mantenimiento facturados por imposición de la comercializadora, siendo el único mantenimiento en este mercado el que se realizará cada cinco años (o cada cuatro, si resides en el País Vasco), de manera obligatoria y por imposición legal, y que se va abonando mensualmente en la factura. 

report_problem

Como ves, el mantenimiento de la instalación te lo cobran en tus facturas, por lo cual no tendrías que pagar nada a los técnicos que acudan a tu domicilio para revisarla. Así que desconfía de aquéllos que intenten cobrarte algo por la revisión del gas. ¡Hay mucho estafador suelto!

El coste de la inspección obligatoria no es único sino que variará dependiendo de varios factores: la Comunidad Autónoma de residencia, el tipo de instalación receptora del gas, la empresa que realizará la inspección obligatoria, y los gastos de gestión (que es lo único con un importe fijo: 15,49 €). Así que por desgracia no puedo facilitarte un importe concreto.

El contrapunto del TUR, como ya ocurriera con la electricidad, es que las empresas del mercado regulado en el gas natural no pueden ofrecer descuentos en la factura. 

Cuando te hablé del PVPC de la electricidad insistí en que, pese a no existir descuentos o promociones, el mercado regulado seguía siendo rentable en comparación con los precios del mercado libre; pero en el caso mercado regulado del gas natural, la cosa cambia. 

Vamos a comparar tarifas y precios entre las distintas comercializadoras del mercado libre y el precio del mercado regulado. Para ello puedes utilizar este comparador de tarifas de gas de la OCU introduciendo los datos que te pidan.

Con el resultado de este comparador podrás comprobar lo siguiente:

  1. Que muchas comercializadoras ofrecen un precio especial inferior al TUR pero sólo el primer año, subiendo dicho precio el año inmediatamente siguiente hasta situarse considerablemente por encima de la tarifa regulada.
  2. Que pese a lo anterior, y al contrario que ocurre con la electricidad, con el gas natural es factible encontrar precios u ofertas en el mercado libre por debajo del TUR, tanto en el primer año como en el segundo.
  3. Que algunas tarifas del mercado libre pueden tener aparejado un compromiso de permanencia, aunque es cada vez menos frecuente. En el TUR, en cambio, no tendremos ningún tipo de compromiso de permanencia.

En realidad, plantearse un cambio de comercializadora sólo merece la pena cuando, a la vista del comparador, vemos que podemos ahorrarnos una cantidad importante de dinero. Vamos, porque hay comercializadoras que te pueden clavar casi el doble (lo podrás ver en el comparador de la OCU que te acabo de poner).

Es más: si estás pensando en cambiarte al mercado regulado por un ahorro de apenas diez euros al año, piensa que ahora pueden ser diez euros pero dentro de tres meses, cuando se revise el TUR, ese ahorro puede que se esfume si se produce una pequeña subida del precio regulado.

Consulta las tarifas combinadas de luz y gas natural

Ya sea en el mercado libre o en el regulado, hay compañías que comercializan tanto electricidad como gas natural. Y quizá te lo estés preguntando: ¿sale más rentable tener ambos suministros en la misma compañía?

Sobre ello voy a dejarte una tabla comparativa porque los precios varían cada trimestre, y lo que hoy puede ser rentable quizá en tres meses ya no lo sea. Eso queda a decisión tuya, utilizando los comparadores que te he ido proporcionado con tus propios consumos y datos de referencia. 

Sólo tienes que invertir un ratito para probar distintas simulaciones con tus datos, y hacer cuentas…

Aporta tus lecturas reales siempre que puedas

En el mercado del gas no hay discriminaciones horarias sencillamente porque no existen telecontadores o contadores digitales para el suministro de gas natural, por lo cual la empresa comercializadora no puede saber en tiempo real cuánto consumimos en cada momento.

Por eso es importante que recurramos a todos los canales a nuestra disposición (área de clientes de la página web de nuestra comercializadora, formularios de atención al cliente, apps para teléfonos móviles…) para aportar nuestras lecturas reales del contador.

Si no lo hacemos tampoco pasaría nada, pero dependeríamos de las lecturas estimadas que hiciera la empresa suministradora, y ya sabemos que eso, en ocasiones, acaba en una factura sobrevalorada.

¿Qué hacer si tienes gas butano?

En el gas butano también existe un mercado regulado, aunque queda en un detalle casi anecdótico: las bombonas Repsol de 12,5 kg de gas (las tradicionales bombonas color “naranja butano” más pesadas que una vaca en brazos).

Bombona de butano de 12,5 kg en mercado regulado

El precio actual de la bombona de butano se sitúa en 13,37 € tras su última revisión en marzo, y con un precio que se prevé se mantenga hasta el 15 de septiembre de 2020, cuando volverá a realizarse una revisión de los precios.

Frente a la bombona de butano tradicional coexisten dos opciones más, con precios libremente establecidos por las empresas que las comercializan: la bombona de butano de Cepsa de 12,5 kg (con un precio actual de 20,15 €), y la bombona ligera comercializada por Repsol en el mercado libre, con una capacidad de 12 kg y un coste de 19,80 €. Todos los precios, con IVA ya incluído.

Aunque a día de hoy el butano parezca encaminarse inevitablemente hacia la extinción, una bombona no deja de ser una opción a considerar en casos muy concretos.

En términos de potencia, la tradicional bombona de gas butano de 12,5 kg proporciona 159 kWh, lo que, a los precios actuales, supone el siguiente coste:

13,35 € (precio regulado) / 159 kWh = 0,0839622 €/kWh.

Para que te hagas una idea aproximada del coste en bombonas de butano al año según a cuánto ascienda tu consumo:

  • Si consumes una bombona de butano al mes, gastas un total de 1.908 kWh/año. Con el precio actual del butano, son 160,20 €/año.
  • Si en lugar de una bombona al mes consumes una y media, gastarías un total de 2.862 kWh/año. Con el precio actual del butano, son 240,30 €/año.
  • Y por último, si son dos las bombonas que consumes, gastarías un total de 3.816 kWh/año. Que con el precio actual del butano, son 320,40 €/año.

Ahora vete de nuevo al comparador de tarifas de gas que nos ofrece la OCU, compara los resultados, y deduce por tí mismo qué opción te compensa más.

En general, y pese a los cambios de precios que pueden producirse en la bombona de butano, se puede concluir que ésta solo compensa económicamente si el gasto de gas no supera el de una bombona y media al mes. Para consumos superiores, el beneficio de tener un suministro de gas natural será progresivamente superior cuanto mayor fuera nuestro actual gasto en gas butano.

Dar de alta un suministro de gas natural tiene un coste que variará dependiendo de la Comunidad Autónoma. Para hacerte una idea puedes consultar esta sección de la web Preciogas.com donde se explican de manera actualizada, aunque a la práctica serán los técnicos de la compañía los que determinarán su coste definitivo, sobre todo si no hay instalación previa.

E insisto: los precios regulados pueden variar, y si la bombona de butano llegase a superar los 15,00 €/unidad (cosa que ya ha ocurrido varias veces) dejaría de ser rentable incluso aunque usáramos solo una al mes.

Source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *